Historia breve # 17 Val Saint Lambert
Los orígenes de las Verreries et Etablissements de Val Saint Lambert se remontan al año 1826 cuando se puso en funcionamiento su primer horno de la mano del químico François Kemlin, en la abadía cisterciense de Seraing, dando lugar a la primera fábrica de cristal belga.
Unos años más tarde, en 1841, ganaría la medalla de oro en la exposición de productos industriales belgas por la calidad de su cristal puro y el manejo de colores. Sin embargo, fue 50 años después cuando se atrevieron a exponer por primera vez en la Exposición Mundial de Amberes y entre todo una línea de motivos geométricos, que se convirtieron en un éxito rotundo.
A finales del siglo XIX y principios del XX fue el apogeo indiscutible. Durante estos años, concretamente en 1908, dio a conocer el cristal de doble color y corte, toda una revolucionaria innovación técnica que le ha valido su fama mundial hasta nuestros días.
La Primera Guerra Mundial hizo que la fábrica tuviese que cerrar durante cuatro años, para después volver a reanudar su actividad, aunque perdiendo un mercado importante con la caída de los Zares de Rusia.
A partir de entonces, y con unas actividades de exportación que representaban el 90% de su facturación, su éxito tan solo fue trucando por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial que sí, es cierto, que acabó con prácticamente toda su producción. La forma que eligieron para una vez más salir a flote fue cooperar con un buen número de diseñadores externos tales como Samuel Herman, Yann Zoritchac, Philippe Starck, Frans Van Praet, Martin Shekel…y así hasta convertirse en lo que es, la única fábrica de cristal belga más importante del mundo.
Antigüedades del Castillo
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